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Su esposa está embarazada
Autora: Margarita Jank ha sido misionera entre los yanomamö de Venezuela desde 1962. Ahora se dedica a la traducción de las Escrituras.
Abel vino y se sentó a mi lado mientras yo trabajaba en la computadora el otro día, y mencionó cuán feliz estaba de que la gente en Blaquifibateli estaba comenzando a interesarse en el evangelio. "Samuel, en particular," me dijo. "Acabo de pasar unos días con él. Y ¿sabes? ahora él ora en las noches." Entonces me detuve de teclear y me volteé a ver a Abel. Y le pregunté sorprendida: ¿Él ora? ¿De verdad? ¿Y qué dice él cuando ora?
Abel se rió, feliz de finalmente tener toda mi atención. "Ora por todos nosotros aquí," dijo, "Y ora por Pepito, y los otros creyentes, ¡y hasta ora por ti también! Ora por todos los misioneros. Y le dice a Dios que él está confiando firmemente en Jesús ahora." Entonces Abel hizo una pausa y añadió: "Y ¿sabes? su esposa está embarazada." Pero yo no entendí el significado de esta declaración, hasta que hablé con el capitán Pedro luego.
Mencioné a Pedro lo que Abel me había dicho. Él tiene tiempo como creyente, y aunque su vida personal está muy enredada por problemas matrimoniales, últimamente se ha despertado en él un nuevo interés por las cosas del Señor, y le gusta velar por el bien de su gente. Pedro sonrió ampliamente. "Sí, Samuel ha estado diciendo por un largo tiempo ya, que está confiando en la muerte de Jesús en su lugar". Y me dijo, "Ya te dije, hace tiempos, que él era una de nuestras nuevas ovejas." Pensé por un momento y tuve que reconocer que había escuchado antes estas noticias. Pero realmente no estaba segura de que ellos sabían diferenciar entre una nueva oveja y un simple simpatizante. Y no estaba tan segura como ellos que Samuel realmente había sido agregado a la grey. Y entonces Pedro añadió: "¡Y ahora su esposa está embarazada!".
Creo que notó el desconcierto en mi rostro, porque comenzó entonces a explicarme por qué era esta noticia de especial relevancia: "Él estaba sumamente preocupado de que su esposa nunca había podido darle un bebé. La había estado llevando al brujo del pueblo, pero sus rezos no habían podido lograr absolutamente nada. Luego vino hasta aquí y nos explicó la situación que estaba atravesando con su esposa, y nos dijo que estaba considerando dejarla y buscarse una nueva esposa que sí pudiera darle hijos. Pero nosotros le dijimos que no lo hiciera, que debía confiar en Dios para esto también y que nosotros oraríamos junto con él. También le conté la historia de Abraham, y le dije que si Dios había podido hacer que una mujer vieja como Sara tuviera un niño, entonces Él podía ciertamente hacer lo mismo con su joven esposa. ¡¡Y Dios lo hizo!!" Pedro hizo una pausa en su relato para reírse, y entonces agregó: "¡Si quieres, pregúntale a cualquiera! Yo dije públicamente que Dios era capaz de curar a la esposa de Samuel de su esterilidad. Y oramos y ¡Dios lo hizo! Por eso estamos tan contentos."
Estas cosas jamás cesarán de asombrarme. Cuando echo una mirada a la congregación el domingo en la mañana, y veo a todas estas ovejas con todos sus problemas y fallas y limitaciones, a veces olvido que Dios se deleita en escoger "lo débil del mundo para avergonzar a lo fuerte". Estoy muy feliz con el fresco conocimiento de las cosas espirituales que veo alrededor mío, pero al mismo tiempo, me da temor tener una iglesia llena de entusiasmo, pero pobre en conocimiento.
Por favor oren por esta grey, de acuerdo al patrón de Colosenses 1.9-14; es lo que realmente necesitamos.
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